
En México los servicios y productos financieros generalmente están asociados a un gran número de comisiones, por ejemplo, al solicitar una tarjeta de crédito el contrato establece comisiones como la anualidad, pago tardío, cobranza, reposición de tarjeta, etc. Pero ¿sabías que hay comisiones que NO se pueden cobrar en México y que las instituciones de crédito tienen prohibidas?
¿Qué son las comisiones?
Antes de comenzar a ver las comisiones prohibidas es importante dejar claro qué son las comisiones, son cargos fijos o por evento que las instituciones financieras cobran a sus clientes a cambio de que la institución financiera preste un producto o servicio, las comisiones pueden ser fijas o por evento y deben de estar escritas en el contrato. Además de las comisiones que conlleva la contratación de un producto o servicio financiero, también hay comisiones que se generan por no cumplir con el contrato por ejemplo una comisión por pago tardío que se da cuando no se paga un crédito a tiempo.
¿Cuáles son las comisiones bancarias prohibidas en México?
En México podemos dividir las comisiones prohibidas por las instituciones financieras en 2: las comisiones de contexto o de principios generales y las prohibiciones directas:
Comisiones prohibidas por contexto o de principios generales.
Las comisiones prohibidas por principios generales no son comisiones directas, son hechos o actividades que no deben generar comisión:
Solo cobrar por un servicio real o una operación solicitada
El primer principio es que el banco no puede inventarse comisiones, el banco solo puede cobrar una comisión cuando el motivo que genere la comisión se encuentre en el contrato y sea un cobro real y justificado, por ejemplo, un banco no puede cobrarte una comisión por gastos generales del banco, ya que es un gasto que debe cubrir completamente el banco.
No cobrar dos veces por el mismo acto (No duplicidad)
Otro principio es que los bancos no pueden cobrar doble comisión por el mismo evento, en otras palabras, cada evento ocasionado solo puede generar una comisión, por ejemplo, un banco puede cobrar por anualidad, pero no puede crear otra comisión que tenga que ver con la anualidad como renta mensual.
No inhibir la movilidad del cliente
Otro principio es que las instituciones financieras no pueden prohibirte o cobrar comisiones por cambiar de institución financiera, por ejemplo, un banco no puede cobrar una comisión por realizar una portabilidad de nómina, tampoco puede cobrarte una comisión por cancelar un producto financiero.
Comisiones prohibidas directas.
Además de las comisiones prohibidas por contexto o de principios generales, también la ley en México especifica claramente tres comisiones directas prohibidas y son las siguientes:
Por recibir pagos de créditos de otros bancos.
La primera comisión prohibida es por pagos de créditos en otros bancos, esto quiere decir que un banco no puede cobrar comisión por pagar un crédito en un banco diferente, por ejemplo, una persona que acude a un banco Santander a pagar su tarjeta de crédito Banorte, no debe pagar comisión.
Por consultar tu saldo en ventanilla.
Otra comisión prohibida es la de consultar saldo en ventanilla, siempre y cuando se trate de ventanilla del banco emisor, esto quiere decir que los bancos no pueden cobrar comisión por acudir a una ventanilla en sucursal y solicitar una consulta de saldo.
Por depositar un cheque sin fondos (que te dieron a ti).
Otra comisión prohibida es que no se puede cobrar comisión por cambiar o depositar un cheque sin fondos.
Pero es importante decir que este evento sí genera comisión para la persona que gira el cheque sin fondos, pero la persona que recibe y cambia el cheque sin fondos no debe pagar comisión.
¿A qué instituciones aplica estas comisiones?
Un punto importante que se debe mencionar es que estas comisiones prohibidas no son exclusivas de los bancos, aunque todas aplican para los bancos, hay otras instituciones financieras que deben apegarse a la ley y no cobrar estas comisiones y son las siguientes:
- Bancos.
- SOFOMES.
- SOFIPOS y SOCAPS.
- Uniones de Crédito.
Básicamente, aplica a casi cualquier institución FINANCIERA legalmente establecida y regulada en México donde guardes tu dinero, pidas un préstamo o uses medios de pago.







